Universitario de Deportes, es por estos días, una reciclada Sodoma y Gomorra, en donde la anarquía convive en el club. Pero, ¿cómo llegó la ‘U’ hasta este estado de desgobierno? El equipo más ganador del país afronta la peor crisis deportiva de su historia al extremo de estar luchando por no descender a la Segunda División y soportando además deudas monstruosas como los S/. 104’895, 484 millones de soles que debe a la Sunat y, al mismo tiempo, obligaciones con otros acreedores que hacen impagable su deuda.
Este
2011, es sin dudas, el año más negro en la historia de la ‘U’. En enero pasado,
Julio Pacheco era elegido como nuevo presidente del club e hinchas y socios de
la institución se ilusionaban pues el empresario prometía que en sus tres años
de gestión, Universitario sería como “el Barcelona de España” y que el primer
objetivo del año sería ganar la Copa Sudamericana. Además de dejar en azul, las
cifras en rojo dejadas por las anteriores directivas. Los días de primavera se
asomaban en el club. Pero, diez meses después, Pacheco no logró ni una ni otra
cosa, al contrario, empeoró la situación de la institución a límites
insospechados.
Como
consecuencia de presentar un plantel excesivamente costoso para el medio: cerca
al millón de dólares mensuales, el equipo soportó sus primeros meses de
atrasados, en medio, de un litigio judicial en donde la Sunat remataba el
complejo Campo Mar U. Los triunfos eran escasos y el detonante ocurrió con la
muerte de Walter Oyarce, un hincha aliancista, durante el clásico contra
Alianza Lima y la suspensión indefinida del Estadio Monumental. En ese momento,
y, tras cumplirse varios meses sin cobrar, los jugadores se resistieron a
firmar las planillas de pagos y por ende los puntos que ganaban en la cancha
los perdían en mesa. Así de simple. Así de fácil.
¿Algo
más podría pasarle a la ‘U’? Por supuesto, la eliminación en los cuartos de
final de la Copa Sudamericana a manos del Vasco da Gama (5-2) y el inminente
peligro de perder la categoría. El escenario de la ‘U’ es similar al de River
Plate de Argentina, que tras años de fracasos deportivos, perdió la categoría
en junio pasado y que hoy en día compite en la Primera B Nacional. Además de
soportar en la actualidad una deuda de más de 54 millones de dólares y perdidas
en publicidad y derechos de televisión. A pesar de ello, los ‘Millonarios’ son
cómodos líderes en la B y siguen en derecho su camino a su regreso a la máxima
categoría. En cambio, si la ‘U’ desciende, ¿pasaría lo mismo que con River? Al
contrario, sería la hecatombe no solo del club sino del fútbol peruano.
Imaginar
un encuentro de los cremas jugando por ejemplo: en el estadio de la UNI o La
Balanza de Comas demandaría un trabajo monumental de organización al equipo
local y por ende saldrían de su presupuesto habitual en la Segunda. Incluso el
propio MININTER debería demandar mayor cantidad de efectivos policiales tan
solo en los partidos de los merengues. Asimismo, el fútbol peruano, se
despediría temporalmente del partido más esperado del año: el clásico. Sin
contar además con el dinero que perdería Telefónica con el descenso de la ‘U’.
A
simple vista, la solución de Universitario de Deportes radica básicamente en el
aspecto institucional y corporativo. El club debería pasar a ser una sociedad
anónima como lo hacen en Europa y América o tal vez ser adquirida por algún
empresario extranjero. Ojo: el club, no la marca ‘U’, pues, la marca es
inherente al hincha crema.
El
título del 2000 distrajo a los hinchas. Pero de ahí en adelante fueron fracasos
y lamentos. Aunque el campeonato del 2009 fue como estirar la alegría. En los
años siguientes, el hincha solo recordará esos títulos como días felices. Julio
Pacheco afronta ahora juicios, mientras que la ‘U’ sigue hundiéndose entre sus
deudas y fracasos deportivos. En este momento, no es primavera en el club, ya
no sale el sol. Hace mucho que la ‘U’ está en tinieblas y probablemente lo siga
estando hasta después de diciembre, pues, si se mantiene esta crisis y en caso
el equipo salve la categoría, el próximo año Universitario afrontará el torneo
con sus divisiones menores puesto que la mayoría del plantel actual rescindirán
sus contratos ya que les adeudan cinco meses, sumiendo en otra profunda crisis
al club extendiendo más los dominios de la reciclada Sodoma y Gomorra.

