miércoles, 23 de noviembre de 2011

Crema Volteada




Universitario de Deportes, es por estos días, una reciclada Sodoma y Gomorra, en donde la anarquía convive en el club. Pero, ¿cómo llegó la ‘U’ hasta este estado de desgobierno? El equipo más ganador del país afronta la peor crisis deportiva de su historia al extremo de estar luchando por no descender a la Segunda División y soportando además deudas monstruosas como los S/. 104’895, 484 millones de soles que debe a la Sunat y, al mismo tiempo, obligaciones con otros acreedores que hacen impagable su deuda.

Este 2011, es sin dudas, el año más negro en la historia de la ‘U’. En enero pasado, Julio Pacheco era elegido como nuevo presidente del club e hinchas y socios de la institución se ilusionaban pues el empresario prometía que en sus tres años de gestión, Universitario sería como “el Barcelona de España” y que el primer objetivo del año sería ganar la Copa Sudamericana. Además de dejar en azul, las cifras en rojo dejadas por las anteriores directivas. Los días de primavera se asomaban en el club. Pero, diez meses después, Pacheco no logró ni una ni otra cosa, al contrario, empeoró la situación de la institución a límites insospechados.

Como consecuencia de presentar un plantel excesivamente costoso para el medio: cerca al millón de dólares mensuales, el equipo soportó sus primeros meses de atrasados, en medio, de un litigio judicial en donde la Sunat remataba el complejo Campo Mar U. Los triunfos eran escasos y el detonante ocurrió con la muerte de Walter Oyarce, un hincha aliancista, durante el clásico contra Alianza Lima y la suspensión indefinida del Estadio Monumental. En ese momento, y, tras cumplirse varios meses sin cobrar, los jugadores se resistieron a firmar las planillas de pagos y por ende los puntos que ganaban en la cancha los perdían en mesa. Así de simple. Así de fácil.

¿Algo más podría pasarle a la ‘U’? Por supuesto, la eliminación en los cuartos de final de la Copa Sudamericana a manos del Vasco da Gama (5-2) y el inminente peligro de perder la categoría. El escenario de la ‘U’ es similar al de River Plate de Argentina, que tras años de fracasos deportivos, perdió la categoría en junio pasado y que hoy en día compite en la Primera B Nacional. Además de soportar en la actualidad una deuda de más de 54 millones de dólares y perdidas en publicidad y derechos de televisión. A pesar de ello, los ‘Millonarios’ son cómodos líderes en la B y siguen en derecho su camino a su regreso a la máxima categoría. En cambio, si la ‘U’ desciende, ¿pasaría lo mismo que con River? Al contrario, sería la hecatombe no solo del club sino del fútbol peruano.
Imaginar un encuentro de los cremas jugando por ejemplo: en el estadio de la UNI o La Balanza de Comas demandaría un trabajo monumental de organización al equipo local y por ende saldrían de su presupuesto habitual en la Segunda. Incluso el propio MININTER debería demandar mayor cantidad de efectivos policiales tan solo en los partidos de los merengues. Asimismo, el fútbol peruano, se despediría temporalmente del partido más esperado del año: el clásico. Sin contar además con el dinero que perdería Telefónica con el descenso de la ‘U’. 

A simple vista, la solución de Universitario de Deportes radica básicamente en el aspecto institucional y corporativo. El club debería pasar a ser una sociedad anónima como lo hacen en Europa y América o tal vez ser adquirida por algún empresario extranjero. Ojo: el club, no la marca ‘U’, pues, la marca es inherente al hincha crema. 
Julio Pacheco ya señaló que su empresa, Santo Domingo, no volverá a auspiciar a la institución. Al fin de cuentas, las promesas de Pacheco fueron su tumba. Pero no seamos injustos, este empresario encontró un club podrido, casi olvidado. Y es necesario preguntarse: ¿cuándo se jodió la U? Hasta el periodo de Jorge Nicolini, el club adeudaba cinco millones de soles. Mientras la deuda de la Sunat y otros  acreedores seguía creciendo, en forma silenciosa. Como el cáncer. Después asume Javier Azpauza y el problema es incontrolable. Luego regresa Alfredo Gonzales, Gino Pinasco, Jaime León y Juan Carlos Noli, donde finalmente, el cáncer entra en la fase de metástasis.

El título del 2000 distrajo a los hinchas. Pero de ahí en adelante fueron fracasos y lamentos. Aunque el campeonato del 2009 fue como estirar la alegría. En los años siguientes, el hincha solo recordará esos títulos como días felices. Julio Pacheco afronta ahora juicios, mientras que la ‘U’ sigue hundiéndose entre sus deudas y fracasos deportivos. En este momento, no es primavera en el club, ya no sale el sol. Hace mucho que la ‘U’ está en tinieblas y probablemente lo siga estando hasta después de diciembre, pues, si se mantiene esta crisis y en caso el equipo salve la categoría, el próximo año Universitario afrontará el torneo con sus divisiones menores puesto que la mayoría del plantel actual rescindirán sus contratos ya que les adeudan cinco meses, sumiendo en otra profunda crisis al club extendiendo más los dominios de la reciclada Sodoma y Gomorra.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Un café para Markarián




Perú ya ha perdido en Quito. Sí, otra vez. Otra vez abajo en las Eliminatorias (gracias Bolivia), y, al igual, que sucedió en las pasadas Eliminatorias, la sombra de la incertidumbre y las dudas empezaron a invadirnos antes de tiempo. Era predecible terminar el 2011 con tres puntos. Pero no era predecible la forma ni el fondo de las derrotas.

Es indudable que el tercer lugar conseguido en la Copa América de Argentina, inyectó de entusiasmo a todo el país, que cansados de no asistir al Mundial desde hace 29 años vieron en los pies de Paolo Guerrero y Juan Vargas, a los nuevos adalides de la revolución del fútbol peruano. Sumados al delantero del Hamburgo y al volante de la Fiorentina, los dos grandes ausentes del torneo continental: Claudio Pizarro y Jefferson Farfán, el hincha se creyó el cuento de los “Cuatro Fantásticos” y pensó que con estos cuatro jugadores bastaba y sobraba para derrotar a la Argentina de Lionel Messi, al Uruguay de Diego Forlán o al Chile de Alexis Sánchez. Pero después de estas cuatro fechas en las Eliminatorias, la realidad es otra, es un tanto preocupante.

Veamos, en el debut, ante Paraguay, de estos cuatro jugadores mencionados, solo tres merecieron llevarse ese rotulo de comics (Paolo Guerrero, Jefferson Farfán y Claudio Pizarro, en ese orden). El triunfo ocultó errores técnicos y tácticos. En Chile, en 45 minutos, se desnudaron esas faltas y sufrimos con la presión de jugar en condición de visitante. En Santiago, nos pasaron por encima, y, aunque descontamos un marcador de 3-0, en una gran reacción (pocas veces vista enselecciones nacionales), el resultado fue un odioso 4-2. Sergio Markarián a su llegada a Lima admitió que se equivocó en plantear el partido. El “Mago” no debió mandar a la cancha a Juan Vargas, quien en el Estadio Monumental de Colo Colo, evidenció un innegable sobrepeso; muy lejos de ser el jugador que se ganó el cariño del Perú cuando por las Eliminatorias de Sudáfrica 2010 corrió desesperadamente de arco a arco en el encuentro contra Argentina para mandar un centro que acabaría en gol de Johan Fano firmando el empate (1-1) que fue celebrado como un triunfo.

En Quito, la situación fue distinta, la altura y los 2800 msnm nos jugaron en contra en el segundo tiempo. El primer tiempo fue tácticamente bien planteado por Sergio Markarián. El 0-0 mostraba en el estadio de Atahualpa, la buena estrategia empleada por el “Mago”al poblar el mediocampo y anular a Antonio Valencia, delantero del Manchester United. Un acierto Edwin Retamozo. El jugador del Cienciano demostró que no es menos que Adán Balbin y Josepmir Ballón. Un jugador para sumar en la lista de futbolistas convocados. En cuanto a los cambios, creo, que teniendo en cuenta que era el último partido del año tal vez hubiese sido mejor el ingreso del jugador de la San Martín. Pero, después de la guerra, todos somos generales, ¿no? Nadie sospecharía que Michael Guevara iba a jugar muy lejos de su nivel. William Chiroque ingresó muy bien al partido (aunque las ganas no compensan la falta de nivel en estas competencias) y Luis Advíncula no tuvo una participación como para destacar. No obstante, a pesar de ser un delantero, no tiene gol. Por tanto, en su club Sporting Cristal, y, en la misma selección, deberían empezar a considerarlo como un volante de marca o un marcador. A considerarlo por lo menos, pues, técnicamente no es dotado, aunque, físicamente puede pasar por encima a cualquiera.

¿El balance? Estamos en una situación incómoda y en definitiva el partido bisagra que nos puede volver a enderezar en nuestro camino a Brasil o condenarnos antes de tiempo, será el encuentro del próximo domingo 3 de junio del 2012 ante Colombia. Un dato que no debemos olvidar es que desde hace 13 años no ganamos en Lima a loscafeteros. Francia 98 (1-1), Japón Corea 2002 (0-1), Alemania 2006 (0-2), Sudáfrica 2010 (1-1). Así, antes de tiempo, el partido se nos presenta bastante complicado para ambas selecciones, pues, mientras nosotros cuestionamos algunas decisiones del técnico (discutibles por cierto) y algunas actitudes de jugadores consagrados (llámese Juan Vargas); en Colombia, a traviesan serios problemas, ya que la Federación de ese país evalúa cesar del cargo de entrenador a Leonel Álvarez, luego que cediera un empate en casa ante Venezuela (1-1) y cayera ante Argentina (1-2).

Pero, aparte, de estos números y escenarios, el equipo de Colombia, es una selección de gran nivel. Nombre por nombre es muy superior a la peruana. Repasemos: Mario Yepes (AC Milan), Amaranto Perea (Atlético de Madrid), Freddy Guarín (Porto), Hugo Rodallega (Wigan), James Rodríguez (Porto) y Falcao García (Atlético de Madrid), por mencionar solo algunos nombres. Hay fútbol, potencia y gol en Colombia. Efectivamente, este partido decidirá nuestro futuro en las Eliminatorias. En solo 90 minutos sabremos si empacamos maletas para Brasil o empezamos a trabajar pensando en Rusia 2018.

En siete meses pueden suceder muchas cosas, pero, si hasta ese entonces Sergio Markarián no ha consolidado un equipo (tiene un base importante pero no suficiente) empezaran los problemas y los cuestionamientos al trabajo del uruguayo, que en estos 21 partidos jugados (amistosos, Copa Kirín y Copa América), solo dos encuentros fueron de calibre mundialista: Ecuador en Holanda (0-0) y Colombia en Bogotá (1-1). Después, Canadá, Jamaica, Costa Rica, Panamá y Senegal fueron partidos engaña muchachos. Es cierto, sirvieron para probar sistemas y buscar jugadores. Pero, en verdad, y haciendo paralelos con Venezuela (1° con 7 puntos), mientras nosotros jugábamos con Senegal, ellos lo hacían con España. Pero ese es otro tema que tocaremos en otros posts.

Finalmente, en estos 16 meses de trabajo, que tiene Sergio Markarián al frente de la selección, ha consolidado una idea importante de juego. Además de incluir a jugadores que en anteriores procesos no eran considerados como: Rinaldo Cruzazo (Chievo Verona), Willian Chiroque (Juan Aurich) y Ádan Balbín (San Martín). Y eso es un mérito. Como bien lo dijo él a su llegada Lima después de la Copa América: “somos últimos”. Nuestro futuro en las Eliminatorias partirá de ahí,de aceptar nuestra realidad y no creer que somos el Perú de los 70. Siendo humildes y no pretender necesitar a héroes de comics. Siendo once y no cuatro. Sumando y no restando, Brasil nos recibirá con los brazos abiertos en el 2014. Pisemos la cancha y hagámosla simple. Es un toque y gol.